Fainé, preparado para crear una única patronal bancaria que él presidirá

Fainé, preparado para crear una única patronal bancaria que él presidirá
Ayer se cumplió un año de la petición de ayuda financiera a Europa por el Gobierno. Un préstamo de hasta 100.000 millones del que finalmente se pidió alrededor de 40.000. El rescate a la banca, eso sí, se tradujo en una férrea remesa de condiciones, plasmada un mes después en el Memorando de Entendimiento (MoU), ya que la recepción de la asistencia de liquidez debió esperar hasta diciembre.
La ayuda puso en marcha la mayor reestructuración financiera acometida que ha dejado al sector reducido prácticamente a 12 grupos bancarios en camino de estar totalmente saneados y capitalizados, con un mínimo número de entidades más pequeñas. También un año después se ha aprobado la nueva Ley de Cajas, que busca principalmente volver al sistema que había antes, en el que las cajas sólo actuaban en su zona de origen, en el negocio minorista, y se dedicaban a la obra social.
Ahora bien, las consecuencias que acarreará la versión definitiva de esta nueva regulación se veían venir. Por un lado, no permitirá que los presidentes de las antiguas cajas compatibilicen dicho cargo en la caja -fundación en adelante- y en el banco a través del que ejercen su negocio financiero. Por otro, deja al sector con tan solo dos cajas «per se» -Caixa Ontinyent y Caixa Pollença- lo que resta sentido a la existencia de una asociación que las represente, la CECA. Según ha podido saber ABC, los presidentes de las actuales cajas de ahorros, liderados por Isidro Fainé, presidente de La Caixa y también presidente de la patronal del sector, estudian dar de baja dicha asociación e incorporarse todos ellos -a excepción de las dos pequeñas cajas que quedarán- a la patronal del sector, a la Asociación Española de Banca, AEB. Eso sí, seguiría existiendo Cecabank como entidad bancaria.
La acción no supondría ningún escollo legal. A través de una carta dirigida tanto al Banco de España como al Ministerio de Economía, cada una de las entidades, una vez dadas de baja en la CECA, pedirían inscribirse después como socios en la AEB. En definitiva, dejar de pagar su cuota de socio en una asociación para pagarla en otra. Algo que sería automático. El supervisor sería el encargado de dar el visto bueno a la decisión y cesar a CECA de sus funciones.
Las mismas fuentes aseguraran que existe en el sector la percepción de que será Fainé quien se postule como presidente de la asociación, una vez que Miguel Martín, en el cargo hasta marzo de 2014, se retire. Un cargo del todo compatible con ser igualmente presidente de una entidad financiera.

Terreno abonado

El terreno parece que está siendo preparado por el propio sector de un tiempo a esta parte. El presidente de la AEB ha estado invitando tanto a Fainé como al presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, a las últimas reuniones que mantiene con los cargos de alta dirección de los grandes bancos españoles dentro del ámbito de la patronal.
Ambos presidentes incluso han llegado a participar en otros encuentros, ajenos a la AEB, en los que los consejeros delegados de Santander, BBVA, Popular, Sabadell y Bankinter suelen abordar las novedades del sector. En la última reunión, el tema central del debate fue la nueva circular que preparaba el Banco de España sobre las refinanciaciones.

A la par con la nueva ley

Tiempo tienen para cerrar bien cómo será ese traslado de entidades de una asociación a otra, y quién será su representante. De hecho, la decisión, iría a la par con el cumplimiento de las nuevas normas incluidas en la Ley de Cajas. La norma recién aprobada, entra ahora en trámite parlamentario por lo que se prevé que a finales de año entre en vigor. A partir de entonces, las cajas con más de 10.000 millones en activos, una cuota de depósitos en el territorio en el que opera superior al 35% o que hayan separado su negocio en un banco y tengan más del 10% de su capital, disponen de un año más, hasta finales de 2014, para convertirse en fundaciones. Entonces, tanto Fainé, como el resto de los actuales presidentes de cajas en idéntica situación -Braulio Medel (Unicaja), Mario Fernández (Kutxabank), Amado Franco (Ibercaja) o Manuel Menéndez (Liberbank)- deberán de haber tomado una decisión: o presidir la nueva fundación o presidir el banco.
A cambio, el Gobierno ha suavizado dos requisitos que imponía en el primer borrador: las fundaciones bancarias, antiguas cajas, que tengan una participación igual o superior al 50% en los bancos que se transformen podrán acudir a ampliaciones de capital de nuevas entidades, si bien no podrán ejercer los derechos políticos correspondientes al incremento de su participación; aunque lo más importante es que no se diluirán por debajo de ese porcentaje.
Asimismo, el Gobierno quiere establecer un amplio paquete de medidas con severos recortes para funcionarios, parados y dependientes y subidas de impuestos para lograr un ajuste de 65.000 millones en los próximos dos años. Este abanico de medidas representa el mayor ajuste de la democracia y cambiarán radicalmente el escenario económico y administrativo del país en los próximos años